La globalización de la actividad económica, el desarrollo
de las nuevas tecnologías y la equiparación técnica,
han dado lugar a un nuevo escenario para las empresas en el que
conceptos como innovación y diferenciación han cobrado
protagonismo.
Distinguirse se ha convertido en una necesidad para todo tipo de
empresas, independientemente de los medios de que dispongan.
Hoy en día, la anticipación se ha convertido en un
arma válida para hacer frente a la competencia. De hecho
un alto porcentaje de las empresas de la Unión Europea son
Pymes y se considera que son ellas las más innovadoras y
no las firmas con grandes centros de investigación.
La realidad demuestra que la innovación se traduce la mayoría
de las veces en una mejora continua de pible y difícil de
copiar. existentes, y es ahí donde el diseño entra
en juego, como factor que permite planificar y desarrollar propuestas
más certeras.
Además esta disciplina no se limita solo a mejorar las características
del producto en sí, sino que desarrolla el concepto de producto
ampliado con la imagen, envase, embalaje, marca, puntos de venta,
servicio postventa, con el fin de que cada uno de esos elementos
exprese también las mejoras del producto y transmita un mensaje
coherente con la identidad de la empresa, una impresión perceptible
y difícil de copiar.
Hoy en día no basta con ofrecer productos competitivos basándose
en el precio, el consumidor actual es mucho más exigente
y tiene un concepto más amplio de la calidad (facilidad de
uso, eficiencia, estética, seguridad, mantenimiento, respeto
al entorno, ergonomía, comunicación), concepto de
producto que, además, es permanentemente ampliado, como se
ha indicado anteriormente.
El objetivo de la empresa debe ser el de proponer productos y serviciose
apueste por la colaboración entre empresa y diseñadores,
entendiendo que dos de las principales funciones de estos son: visualizar
conceptos de los productos e ir definiendo, a través del
proceso de diseño y en colaboración con otros departamentos
de la empresa, la alternativa más adecuada y completa tanto
para la compañía como para su mercado.
A pesar de ello, muchas organizaciones siguen sin considerar el
diseño como un recurso importante para su funcionamiento
o, más exactamente, siendo conscientes de ello, no dan el
paso de incorporarlo en sus estrategias. En unos casos, por desconocimiento
de los beneficios que aporta el diseño como una gestión
planificada del producto; en otros porque la empresa y lunos medios
de comunicación.
Para solventar el primero de los puntos, las administraciones publicas
llevan a cabo distintas acciones que pretenden lograr la inserción
industrial y cultural de esta disciplina. Para mejorar el entendimiento
entre ambas partes se ha creado la figura del gestor de diseño,
como interlocutor entre el diseñador y todas las áreas
de la empresa implicadas en Ello hace pensar que en un futuro cercano
esta disciplina se convertirá en algo esencial. el primero
de los puntos, las administraciones publicas llevan a cabo distintas
acciones que pretenden lograr la inserción industrial y cultural
de esta disciplina. Para mejorar el entendimiento entre ambas partes
se ha creado la figura del gestor de diseño, como interlocutor
entre el diseñador y todas las áreas de la empresa
implicadas en el desarrollo de productos: marketing, I+D, ingeniería,
producción, logística, comercial, etc.
Es cierto que, hasta hace unos años, la economía industrial
se desarrollaba sin necesidad de recurrir al diseño, sin
embargo hoy en día ninguna empresa lanzaría un producto
sin hacer un estudio previo de mercado, sin analizar la competencia,
la distribución, etc., en resumen sin una mínima política
de diseño. Ello hace pensar que en un futuro cercano
esta disciplina se convertirá en algo esencial.
Evidentemente el diseño por si solo no es suficiente. Sin
embargo una empresa que combina el diseño como factor de
diferenciación, con innovación y alta tecnología,
tiene grandes posibilidades de tener éxito en el mercado.
De hecho muchos de los grandes logros comerciales de los últimos
años proceden de empresas que han introducido el diseño
en su estrategia.
Para cerrar esta charla quiero contarles dos anécdotas, una
"mala" y una "buena".
La "mala":
En una feria de diseño en Alemania hace algún tiempo,
un alto representante del ministerio de economía del land
Baden Wurttemberg cerró su discurso de bienvenida, con el
siguiente pronóstico: "... las empresas manufactureras
que ignoran la importancia del diseño como instrumento de
innovación en su estrategia competitiva, tendrán un
difícil futuro en los mercados del siglo XXI ..." Alguien
del público, aparentemente poco amigo de la administración
del turno, le gritó: "Usted también tendrá
un difícil futuro en el próximo gobierno...."
Meses más tarde, efectivamente cambió el gobierno
de aquel land ...
en realidad, ambos tenían razón ....
La buena:
En una charla, hace unos diez años, un empresario vasco quién
estaba a punto de cerrar su empresa por falta de ventas, me preguntó:
¿ Cuánto me cuesta innovar y diseñar mis productos
? Le devolví la pregunta: ¿ Cuánto cree usted
que le cuesta el no innovar y no diseñar
sus productos ?
Dos meses más tarde este empresario me encargó
el diseño de una silla de rueda y la reedición de
sus catálogos y su papeleria comercial. En los años
sucesivos me pidió rediseñar toda la gama de sus productos
ortopédicos. Hoy en día esta empresa que hoy se llama
SUNRISE MEDICAL, es líder absoluto de su sector en España
y exporta gran parte de su producción a países de
Europa y EEUU.
¡Gracias por su atención!
|  
|
| arriba |